A solo una hora y poco de Philadelphia y dos horas y media de New York,  nos encontramos con esta pequena y sordida (adjetivo de Gon) ciudad de juego en la costa Este estadounidense. Una hilera de altos hoteles horteras como el Caesar y el Taj Mahal tapan las vistas de la preciosa playa (aunque no para banarse ahora) a la que da toda la ciudad. Justo en esta ciudad podemos dar un paseo por el que fue el primer paseo maritimo de tarima del mundo. Es realmente una de las mejores cosas que se pueden hacer en esta ciudad… ademas de jugar a la ruleta claro! jejeje Es curioso el servicio que han habilitado en este paseo maritimo para los turistas: son unos asientos de dos personas que son empujados por un conductor como si fuera un carrito de la compra. El caso es que es sorprendente ver la cantidad de gente (y no solo ancianitos que van con andadores) los que se suben a estos carricoches.Despues de recorrernos todo el paseo desde nuestro pedazo de hotel de 4 estrellas por 70$ los dos la noche, el famoso Tropicana, hasta el Taj Mahal en la otra punta y pegarnos un festin en el “Buffet del Maraja”  que hace a cualquiera sentirse culpable, nos enfilamos a empezar la noche en las enormes salas repletas de maquinas tragaprras, mesas de blackjack y poker… y nuestra querida ruleta!Es cierto que la primera parte de la noche se nos dio bastante mal (vamos que perdimos los 30$ invertidos), pero despues del descanso cn unos estupendos cocteles en uno de los antros del Casino donde conocimos a unos jovenes policias muy simpaticos, conseguimos remontar de nuevo en las ruletillas y conseguir 100$ de ganancias. La verdad es que somos unos cutres en esto de apostar dinero, pero la verdad es que nos lo pasamos genial con todos los cupriers de las ruletas, pues o eran dominicanos y les encantaba hablar en espanol o era un chino loco.Una noche para recordar!!